Refiriéndonos a las versiones de algunos historiadores, y aunque no puede afirmarse muy rotundamente, parece ser que la antigüedad de Masalavés, se remonta a la época visigótica, o tal vez ibérica, fundándose en la inscripción de una lápida grabada con una inscripción latina que dice así “Inum familia gotterum ex sanguine regnum” (…familia de los godos de sangre real); y en las cuevas subterráneas del municipio. Según otros, la antigüedad se remonta por lo menos a la época anterior a la dominación árabe, puesto que este hecho queda evidenciado con el hallazgo del Santísimo Cristo de la coveta, que sin dudda fue ocultado para librarlo de la invasión musulmana.

Torre de los Milà
Construcción medieval del siglo XIV que daba acceso a un castillo desaparecido.

La donación de la baronía de Masalavés en 1247 a D. Pedro de Milán por el Rey Jaime I el Conquistador, por el apoyo recibido en la conquista de la importantísima ciudad de Xátiva.
La Baronía fue cabeza de señorío formado por los antiguos poblados de Paranxet, Prada, Resalany y Alasquer.
En el año 1535 se produce un hecho prodigioso: El hallazgo de la imagen del santísimo cristo de Masalavés en la coveta de la Iglesia.
Concesión por el Emperador de Carlos V del Titulo de Villa en 1537, en recompensa de la ayuda que recibió de Masalavés en las guerras de Túnez, Italia y Francia.
La gran inundación del año 1771, al fusionarse las aguas de los tres ríos Albaida, Júcar y “Els Ullals” formando una gran balsa que ocasionó grandes pérdidas en los terrenos y cultivos, por cuya causa de fuerza mayor que creó una situación calamitosa y de miseria, el Rey otorgó el peredón a los pueblos afectados del pago de contribuciones.
La gran tempestad del año 1743, que descargó un terrible pedrisco con piedras de gran tamaño, que ocasionaron cuantiosas pérdidas en la comarca y sobre todo en los términos de Alberique, Resalany y Masalavés.
La terrible epidemia de 1884, que invadió esta población produjo numerosasa defunciones.